Me pueden obligar a vacunar

Desde el comienzo de la tercera ola del Covid-19, vivimos en las últimas semanas un momento de cierta euforia; por el doble empuje de la bajada en los casos registrados, que viene desde le pico de después de navidades, y la lenta pero constante vacunación en la que nos encontramos.

Pero dentro de este clima optimista, con reservas y prudencia, pero optimista, cada vez está cobrando más fuerza el debate sobre si podría llegar a ser obligado a vacunarme. Vamos a desgranar el tema desde el punto de vista laboral, y con la ley que nos ampara en el momento presente.


Obligar a vacunarse en irun
La administración de una vacuna a un trabajador necesita de su consentimiento informado

Y puedo adelantaros, que según la normativa vigente, la respuesta a la pregunta...


¿Puede mi empresa obligarme a que me vacune?


La respuesta es, como digo, a día de hoy, totalmente NEGATIVA, hay una cierta unanimidad jurídica en que el ordenamiento es claro y que la vacunación, tanto en el caso del COVID-19 como en el de otras vacunas, tiene un carácter voluntario.


No existe una norma, ninguna ley dentro del ordenamiento jurídico actual que diga que la vacunación es obligatoria, es más la normativa vigente que alude a los tratamientos médicos habla de que cualquier paciente tiene derecho a negarse a recibe un tratamiento bajo el principio del consentimiento informado.


¿Cómo afecta la vacuna en el ámbito laboral?


El ámbito del ordenamiento jurídico relativo a las relaciones laborales no especifica de manera concreta ninguna línea concreta de actuación; y la respuesta en todo caso ante un intento de forzar al trabajador a vacunarse sería negativa.


¿En qué nos basamos?

  • Ni siquiera la Ley de Prevención de Riesgos Laborales impone en mayor o menor medida la vacunación como tratamiento preventivo frente a una enfermedad, en ningún colectivo.

  • Sí que es verdad que el mismo texto habla de la obligatoriedad de las empresas a cuidar la salud de los trabajadores, pero que en cualquier caso, aun siendo una obligación del empresario, ocurre como con los reconocimientos médicos, que es al final el trabajador en última instancia quien decide, y la empresa la que en todo caso debe garantizar el acceso del trabajador.

  • Las autoridades no han querido legislar en base a la ley orgánica LO 3/1986 ninguna normativa que, en caso de riesgo para la población o un colectivo específico se tenga el deber de vacunar, descartando la potestad de la empresa de vacunar de forma discrecional y obligatoria a sus empleados.

Casos excepcionales


Hay tres principios que podrían llevar a una interpretación amplia de la norma, que tampoco se dan en este caso, a saber:

  • Idoneidad: hablaría de que la efectividad de la vacuna podría representar no sólo la protección del trabajador, sino de terceros, clientes, familiares...extremo que con los datos de las vacunas que a día de hoy tenemos no podríamos afirmar que un trabajador vacunado esté exento de peligro ni de que pueda ser portador del virus e infectar a terceros.

  • Necesidad: tampoco se puede atender a este principio al existir otras medidas preventivas y eficaces para evitar el contagio, que no vulneran los derechos del trabajador a elegir libremente los tratamientos que sigue

  • Proporcionalidad: al existir otros medios de protección (separación, mascarilla, distancia social, teletrabajo...) no es proporcional que se obligue, vulnerando los derechos del trabajador, a recibir un tratamiento que no quiere.

¿Puedo negarme a ponerme la vacuna?


Categóricamente SÍ, aunque el debate está en la calle, y puede ser controvertida la decisión de no vacunarse y más en según que ámbitos, no podríamos afirmar que haya ninguna norma ni ningún principio legal que categóricamente nos pueda obligar a vacunarnos si así lo decidimos.


Y no es ni una medida idónea, ni necesaria ni proporcional ante la pandemia desde un punto de vista jurídico. De esta manera una empresa que obligara a su personal a ponerse la vacuna contra la Covid-19 estaría vulnerando los derechos fundamentales del trabajador recogidos en la Constitución Española.


¿Que hacer si me obligan a ponerme la vacuna contra COVID-19?


Pues partiendo de que no pueden obligarnos a vacunarnos en contra de nuestra voluntad, no podrían tomar ningún tipo de represalia por negarnos a ello, y de hacerlo estaríamos en nuestro pleno derecho de recurrir la sanción, despido o cualquier medida disciplinar de represalia que la empresa tomara en nuestra contra.


Si por negarte a la vacuna tienes problemas en el trabajo, eres sancionado o incluso despedido no dudes en tomar de manera inmediata medidas para revertir la situación, impugnando dichas sanciones en el plazo más corto posible, de la mano de un abogado laboralista.


Si estás recibiendo estas presiones en tu empresa y necesitas de nuestra ayuda no dudes en ponerte en contacto con nuestros abogados laboralistas que estarán encantados de ayudarte.

26 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo